De origen flamenco, pero llevado por el azar y tambien por su espíritu inquieto a residir en diversos paíse de la Europa culta y cortesana, representa la supervivencia de la escuela de Flandes en el seno del brillante periodo italiano del estilo a cappella. Es también la única personalidad del siglo XVI que por la fuerza de su genio proteico y un poco extravagante, puede estar al lado de la palestrina.
Nacido en Mons el año de q532 (quiza el 1530)en la rue dicte de la Gerlande á líssue de la maison portant I´enseigne de la noire teste", muerto en Munich el 14 de Junio de 1594, pocos meses después de la muerte de Palestrina, Orlando Lasso, como se hacía llamar en Italia, empezó a hacer hablarde él cuando era apenas un muchachito, noño cantor en la iglesia de San Nicolás, en Mons. La belleza de su voz blanca era tan notable que lo envidiaban, se lo disputaban y hasta fue raptado de la escuela en que vivía. Fernando Gonzaga, entonces jefe del ejercito de Carlos V, enviado a Flandes para calmar la belicosidad de Francisco I de Francia, oyó aquella voz extraordinaria y al regresar a Sicilia, donde era virrey del emperador español, se llevó al muchacho, que poco despues era cedido a la corte milanesa. Orlando estuvo allí cerca de cuatro años a las órdenes del flamenco Verecore; pero en 1550, cuando había cambiado la voz, el noble Constantino Castrioto lo llevaba a Nápoles, a la residencia del marqués de la Terza, G. Battista d'Azzia, donde permaneció durante tres años en contacto con la versatil escuela capitaneada entonces por Diego Ortiz. Allí estudió las formas polifónicas elegantes y al mismo tiempo populares -Villanelle, Greghesche, etc.- que más tarde hizo conocer a la corte bárvara. Hacia el mes de octubre de 1552, a los 20 años de edad, aproximadamente, se trasladaba a Roma, donde era nombrado maestro de capilla en San Juan de Letrán y se encontraba con Palestina, colega suyo en la Capilla Julia. Durante el verano de 1554 hizo un viaje a Francia y a Inglaterra, y al regresos equedó en la rica Amberes, donde hizo publicar en 1555 un libro de Madrigales a cinco voces, al mismo tiempo que se publicaba otro en Venecia, en la imprenta de Gardano. En 1556, el duque Alberto V de Baviera lo llamó a Munich, y en 1560 le dio el cargo de maestro de capilla de la corte, cargo que conservó hasta su muerte. Sólo raramentesalió de Munich para hacer rápidos viajes a Italia. Los últimos años de su vida los pasó sumido en gran melancolía a consecuencia de un agotamiento nervioso. Quizá su actividad había sidoexcesiva: el númerode sus obras es casi el doble del ya colosal de las de palestrina. Se le llamó el Dino, el príncipe de la música, el Orfeo belga. Fuera de las hipéboles, fue un músico consumado, aunque desigual; una mantalidad gigantesca, aunque desordenada; un espiritu ecléctico, a veces superficial y extravagante.Producto profundo y perfectode la fusión del genio nórdico con el latino, tan grande en la música sagrada con en la profana, Orlando asimiló tan profundamente los elementos de arte nacionales de los diversos países europeos que formó con ellos una unidad inconfundible.
Aquellos elementos originalmente heterogéneos, casi no se distingue en su producción nuevamente modelados y creados por el espíritu dominador del músico.
Puede decirse que todas las formas usadas en su tiempo fueron cultivadas por Lasso en sus composiciones, cuyo número supera la asombrosa cantidad de dos mil y que pasan con increible facilidad de un género a otro.
Bibliografía
Historia de la música
Kurt Honolka
Editorial ESPASA
España 2001
No hay comentarios:
Publicar un comentario